Los músculos olvidados

por Silvia Mamana


Cuando hablamos como trabajadores corporales de la musculatura, me puse a pensar en cuán olvidados están los músculos de la cara. Tan es así que en la descripción de la anatomía del movimiento, algunos libros ni siquiera incluyen la descripción de la cabeza.
Los músculos de la mímica son los que nos permiten expresar estados anímicos, impulsos, gestos. Además, los músculos también nos dan la posibilidad de expresarnos a través del lenguaje, coordinando la tensión de las cuerdas vocales en la emisión de la voz.
Todos los exteroceptores: vista, oído, olfato, gusto, tacto (de la cara), ubicados en la cabeza, están controlados por músculos, que nos dan la posibilidad, voluntaria o automática, de "abrir" o "cerrar" los sentidos para regular la cantidad de información que recibimos. Gran ventaja para los que vivimos en grandes ciudades.
No puedo cerrar esta reflexión sin mencionar a otros grandes olvidados: los músculos lisos (no voluntarios, pero músculos al fin) que forman muchos de nuestros órganos internos: tracto digestivo, vejiga, útero, venas y arterias, y a ese gran músculo estriado especializado, el corazón, que nos dan el sustento interno para que, junto con nuestros músculos voluntarios, podamos sobrevivir, percibirnos, y comunicarnos con los demás.



© Silvia Mamana, publicado en Kiné nº 63, agosto / setiembre de 2005